Qué produce un cartel fue la pregunta que motorizó la conversación que nos reunió en la Delegación, rumbo a las Próximas Jornadas de Carteles de la EOL.
Se expusieron tres trabajos en torno a esa pregunta, cada uno presentó su particularidad, en relación a lo que conciben sobre el producto de un Cartel.
Tuve el privilegio de coordinar la mesa y conversar a partir de los trabajos presentados por la Secretaría de Carteles, Ana Inés Bertón (EOL-AMP), Victoria Arias y Santiago Ferreira.
Las propuestas fueron en relación a que el cartel produce una conversación, que se sostiene en la transferencia de trabajo, implicando afectación y deseo.
Estuvimos conversando sobre la chispa, como posible producto, como posibilidad que apunta a un saber en movimiento espiralado, antididáctico, que bordea el no-saber.
También en la conversación estuvo presente que la experiencia de cartelizarse, produce efectos subjetivos: efecto de transferencia, efecto sujeto y una enunciación que apunta hacia la herejía. Experiencia que pone en juego un decir propio, resaltando el entusiasmo lacaniano como motor vivificante.
Los tres trabajos coinciden en situar el Cartel como un espacio donde algo puede encenderse: una chispa, una conversación, una invención. Se privilegia una ética de la transmisión que escapa tanto al discurso universitario como al imperativo de productividad, apostando por el movimiento del deseo y la singularidad del decir. También destacan a la transferencia de trabajo como elemento central ya que habilita una producción que puede afectar, conmover y sostener la existencia del psicoanálisis hoy.